
A continuación, te comparto algunos ejemplos simples de cómo, muchas veces sin darnos cuenta, nos auto-boicoteamos a través del lenguaje.
La intención no es juzgarnos, sino hacer consciente nuestro vocabulario y comenzar a aplicar pequeños cambios que acompañen nuestra evolución personal y emocional.El lenguaje crea realidad. Lo que decimos, pensamos y repetimos, impacta directamente en nuestra mente y en nuestro cuerpo.
Es importante saber que el cerebro no registra la palabra “NO” de manera literal.
Cuando la utilizamos, la mente suele enfocarse en la acción que queremos evitar.❌ Frase incorrecta:
“No olvides comprar la leche cuando salgas del trabajo.”
El cerebro interpreta: “Olvida comprar la leche cuando salgas del trabajo.”✅ Frase en positivo:
“Recordá comprar la leche cuando salgas del trabajo.”
Para el subconsciente no existe el tiempo. Todo sucede en el presente.
Cuando usamos la palabra mañana, el mensaje queda indefinido y confuso. Para la mente, ese “mañana” muchas veces nunca llega.❌ Frase incorrecta:
“Hijo, mañana te vas a sentir mejor.”
El cerebro interpreta: “Algún día te vas a sentir mejor.”✅ Frase en positivo:
“Hijo, hoy comenzás a sentirte mejor.”
Estas expresiones no tienen una fecha concreta, por lo que la mente les resta importancia.❌ Frase incorrecta:
“La próxima vez que nos veamos les entrego las calificaciones.”
El cerebro interpreta: “No sé cuándo me entregan las calificaciones.”✅ Frase en positivo:
“El jueves 25, a las 10 hs, les entrego las calificaciones.”
La frase “tengo que” es percibida por el cerebro como una obligación pesada o molesta, algo que debe sufrirse.❌ Frases incorrectas:
“Tengo que bajar de peso.”
“Tengo que hacer ejercicio.”
El cerebro interpreta: “Qué molestia, qué sacrificio.”✅ Frases en positivo:
“Deseo bajar de peso.”
“Quiero hacer ejercicio.”Cambiar el tengo que por quiero o deseo transforma completamente la percepción.
Estas frases suelen comenzar con algo positivo y terminan anulándolo, generando auto-boicot.❌ Frase incorrecta:
“Sí, me gusta esa película, vamos el martes… pero después te confirmo.”
El mensaje real es: “Probablemente no vaya.”✅ Frase en positivo:
“Me gusta esa película, vamos el martes.”
Expresiones como “qué aburrido”, “qué cansador”, “qué desesperante” predisponen a la mente y al cuerpo a vivir la experiencia desde el rechazo.❌ Frases incorrectas:
“Qué aburrido venir todos los días a esta clase.”
“Qué pesado está el día.”
“Qué desesperante es esta persona.”Calificar negativamente una situación, a otros o a nosotros mismos hace que la mente deje de percibirlo como algo disfrutable.También ocurre cuando nos auto-etiquetamos:
✅ Lo ideal es hablar con afirmaciones simples, claras y positivas, tanto hacia afuera como hacia nosotros mismos.
Al comenzar a realizar estos cambios, empezamos a descubrir cuántas veces en un solo día:
Reprogramarnos comienza por escuchar cómo hablamos y elegir palabras que nos acompañen, nos fortalezcan y nos impulsen a crecer.